Sábado.

El sábado pasado fué un día interesante que se juntó con un domingo que terminó aún más interesante (Si así se le puede llamar).

Mi día comenzó como cualquier otro, sin ningún hecho relevante en particular, al rededor de las 11 de la mañana recibí una llamada de Calvin invitandome a subir en bici el “cerro del llanto” [No se llama cerro del llanto, es el cerro de San Bernardino pero un amigo lo bautizó así después de que dos de sus conocidos lloraron al intentar llegar]. Me entusiasmó la idea de ir y llevé a parchar la llanta de mi bicicleta que se había ponchado dos días antes en el Zapoteco, de ahí fui a el Oxxo de la carcaña y me encontré con Manuel y Omar, solo esperabamos a Mario y a Calvin para comenzar el recorrido. Al rededor de 15 minutos después llegaron y comenzamos a seguir a Mario, el era el único que sabía como llegar, el camino fue un poco cansado, varios kilometros de calles, cruzar un pueblo, llegar a la carretera y continuar por otro pueblo hasta llegar a subidas bastante inclinadas y difíciles para llegar a la cima del cerro.

Cuando volvíamos a nuestras respectivas casas, recibí una llamada de André diciendome que hicieramos algo, le dije que nos alcanzara en mi casa y de ahí veíamos que plan salía, poco después ya llegando a la civilización, Calvin que todo el tiempo estuvo hasta atras, pasó junto a mi gritando algo que no alcancé a entender, después lo vi golpear con el puño el espejo izquierdo de una combi [La combi le había pitado “feo” el claxon y eso lo ofendió] e inmediatamente perdió el control de esta, provocando que se estrellara contra un taxi rompiendo también su espejo y terminando estampándose en un camión; en cuanto vi eso comencé a reir como acostubro reirme de él y de pronto vi que los tipos del taxi comenzaron a cantarle bronca, y los de la combi ya se habían bajado a querer pegarle, el dijo que no iba a pagar nada e intentó huir en su bici de nuevo pero en cuanto se subió de nuevo despues de haber dicho “No les voy a pagar ni madres”, su maniubro se safó y no pudo continuar, inmediatamente su actitud de machito cambió a la de un niño regañado e indignado y pues… para no alargar esto, Calvin terminó pagando $750 por los espejos de los 2 carros. 

Fuimos a casa de Calvin a dejar las bicicletas  y de ahí Salo, Calvin y yo fuimos a mi casa, ahi esperamos a André que llegó hasta las 10 de la noche, la verdad yo estaba cansado pero André venía desde Puebla en camión así que teníamos que hacer algo para que su “visita” valiera la pena, Salomón y Calvin se arrepintieron de salir y ya no quisieron continuar así que regresaron a sus casas pero antes nos dieron un aventón a Cholula. En lo sigiuente seré breve, fuimos a Curandera porque unas amigas de André estaban ahí, nos aburrió y fuimos a buscar fiesta a otro lado, no encontramos fiesta y regresamos a curandera que ya estaba cerrado, estuvimos viendo que hacer durante un rato y una tipa llamada Paulina nos invitó a su casa, fuimos a casa de Paulina y llegando nos dijo que nos teníamos que ir en 2 horas (a las 7:00 am) porque su papá la iría a buscar al otro día.

En la casa solo estuvimos de 5 a 7 porque la muy culera esa nos corrió literalmente en cuanto dieron las 7:00, salimos de su casa medio enojados con la morra esa y nos preguntamos que que hacíamos… ese fue el error, 3 horas después estábamos EN LA CÁRCEL!!!

Mañana contaré la historia de como pasó, si alguien me lee se quedará en suspenso y si no, pues no.